Cuando regresó a casa ordenó que se dispusiera la mesa para comer...
Sadi (Shaikh Muslih-ud-Din), trans. James Ross
Cuando regresó a casa, ordenó que se dispusiera la mesa para comer. Su hijo era un joven de entendimiento agudo. Dijo: 'Padre, quizás comiste poco o nada en el banquete del rey?' Él respondió: 'Delante de él apenas comí algo que sirviera para algo!' Entonces replicó el muchacho: 'También repite tus oraciones, para que no se omitan nada que pueda servir para algo.' Sí, tus virtudes las has expuesto en la palma de tu mano, y tus vicios los has ocultado bajo tu axila. Ten cuidado, hipócrita, con lo que podrás comprar con esta moneda baja el día de necesidad o el día del juicio.
The Gulistan of Sadi (Persian Literature) (public domain, Project Gutenberg)